viernes, 18 de noviembre de 2016

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LAS COSAS DE LOTA !VAYA MONTÓN DE CONEJOS !


 Este libro trata de una niña llamada Carlota pero prefería que la llamaran Lota. Empezaba el cole de los mayores. Para ella era un día especial, quería ir muy guapa, se puso un vestido, como era su primer día fue en coche con su madre, cuando llego la directora soltó un discurso súper largo y después les  pusieron música de bienvenida por los altavoces y repartieron a la gente por clases, cuando a Lota le dijeron que estaba en la letra b como Chesca, su mejor amiga se puso súper contenta.
Su nueva profesora, la señora ciruela, era muy seria empezó a hablar de lo que iba a pasar durante el curso, lo que iban a hacer, como era ella.  Pero a todo esto no habían cogido sitio. Lota y Chesca querían el mejor pupitre: atrás y al lado de la ventana pero se lo cogieron otros niños,  Chesca los espanto con un bufido,   la profesora se dio cuenta y dijo: ¡cada uno a una punta de la clase! con cara de enfado y nadie se atrevió decir nada menos a  una niña, llamada Vera que tenía la nariz levantada, pelo largo y cara de creída  también le faltó tiempo para presumir que ha estado en Hawái haciendo kitesurf.
 Y Chesca ha presumido de su escayola cuando se rompió este verano el brazo en un tobogán de agua. Al rato sonado el timbre del recreo, en él había un chico llamado Kevin (el hermano de Vera) le firmo la escayola a Chesca,  estaba súper emocionada. Cuando salieron del colegio como era el primer día Lota se fue a comer a con su : padre, sus hermanos y su madre. No sabían dónde ir, su padre quería aritos de cebolla pero al final ha ganado Lota y han ido a una pizzería. Cuando llegaron, se sentaron, su madre no paraba de dar saltitos y Lota  la pregunto: ¿Qué te pasa? Y ella dijo: nada es un nuevo cojín de masajes. Pero la madre no paraba de dar cada vez más y más saltos, les empezó a mirar toda la gente, la bebida se calló en las pizzas porque la madre no paraba de temblar y decidieron irse. Cuando llegaron a casa  la madre le dijo a Lota: que tenía una sorpresa para ella ¡Era una flauta! Lota va a clases de flauta y es súper mala no la sale ni una sola nota bien.
Al día siguiente en el cole la profesora Cereza les hizo rellenar su ficha personal. Ella puso que iba a clases de flauta, cuando lo vio la profesora la dijo: “mañana tráete la flauta y nos tocas una canción”. Chesca ha dicho que ella tenía 200 conejos pero nadie se lo creyó.
 Lota fue por la tarde a casa de Chesca, tenía un montón de conejos en su habitación, no se podía casi pasar no había espacio, había conejos hasta en la casa de las muñecas. Eso era injusto porque Lota no tenía ninguna mascota y ella tenía 200 conejos. Lota la ha preguntado si la daba un conejo y  Chesca la ha dicho que no, entonces Lota la respondió: “a partir de ahora no voy a ser más amiga tuya”. Y Chesca la dio un conejo con las piernas lesionadas,  pero Lota no lo ha aceptado.  
Al llegar a casa su madre la dio unas patatas con calcio y vitaminas, pero en la bolsa ponía que eran para perros, su mamá se las había dado a sus hermanos, entonces fueron a llamarles gritando, pero no contestaban, cuando aparecieron hicieron tortitas (mi comida favorita) cuando Lota las ha probado sabían asquerosas pero sus  hermanos se han chupeteado hasta los dedos porque decían que estaban exquisitas.
Al día siguiente la profesora la preguntó: ¿Te has traído la flauta? Lota  respondió: no, pero la profesora la ha dicho: ¿Me dejas ver tu mochila por favor?, La niña dijo: “sí, sí que tenía la flauta en la mochila”, se la había metido su madre. Entonces Lota no ha tenido más remedio  que tocar una canción, cuando ha empezado toda la clase se ha tapado los oídos de lo mal que sonaba.
Cuando ha llegado a casa le ha dicho a su madre que quería tener una mascota como  una oveja pequeña o un perro,  pero su madre ha dicho que ni hablar porque costaba mucho dinero. A Lota se  la ocurrió una idea ganar dinero y comprárselo por su cuenta,  empezó a hacer recados. Y además con su amiga Chesca se puso a vender conejos pero tampoco dio resultado: se escaparon todos.
Unos días más tarde la vecina se tuvo que ir a cuidar a su madre enferma, dejo a su cacatúa con Lota y está feliz y contenta.                                      

ANA BERROCAL

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